EN DIÁLOGO CON LOS MOVIMIENTOS SOCIALES, LOS NIÑOS, NIÑAS Y ADOLESCENTES CONSTRUYEN PROPUESTAS PARA GLOBALIZAR LA DIGNIDAD

Bolivia recibió a niños, niñas y adolescentes organizados de diversas partes del mundo, congregados en un Foro Internacional que les permitió avanzar en un necesario diálogo intergeneracional para pensar políticas alternativas de protección a la infancia y adolescencia trabajadora.

El trabajo infantil es una realidad en la mayoría de los países del mundo y, además, forma parte de la cultura de los países. En ese contexto, a nivel global se vive un contexto de criminalización cada vez más fuerte, que requiere de una mayor organización y trabajo articulado de las organizaciones de niños, niñas y adolescentes, en alianza con otros sectores, particularmente el académico y los demás movimientos sociales. Desde esa premisa, en octubre de 2017 la ciudad de La Paz albergó a representantes de todo el continente y países europeos, africanos e incluso de la India en el Foro Internacional sobre Políticas públicas con infancias y adolescencias trabajadoras: Perspectivas y experiencias protagónicas desde el Sur Global.

El evento, organizado por el MOLACNATS, se produjo en el marco de dos debates que, en Bolivia, se encuentran muy avanzados: el concepto del buen vivir y el de descolonización. El buen vivir, desde una perspectiva integral y respetuosa de cada cultura, de cada pueblo, de cada persona; conectado a la descolonización, tan necesaria para la verdadera emancipación de los pueblos, y para el necesario fin de la explotación de unos sobre otros. A través de los diversos diálogos entre personas de diferentes sectores y edades, los participantes fueron reflexionando y generando una agenda de lucha común.

Un tema de especial relevancia fue la coyuntura que atrevieran los niños, niñas y adolescentes trabajadores, quienes se encuentran ante una Organización Internacional del Trabajo (OIT) que, sin abrir canales de escucha, obliga a los Estados a abolir todo trabajo infantil, no sólo el peligroso o que implica explotación, y dejando de lado los mecanismos de regulación y protección, que desde hace tanto tiempo exigen los NNA organizados. Sobre ese punto, la investigadora Antonella Invernizzi consideró que “cuando se elimina el trabajo de los niños esto provoca el difícil acceso al derecho a la educación” y que ello es una grave violación a sus derechos humanos. Alexander Ríos, joven trabajador, explicó que “nosotros no queremos asumir los roles o responsabilidades de nuestros padres, y sí queremos producir y apoyar a nuestras familias porque somos parte de ella”. El pensador Giangi Schibotto produjo la síntesis, señalando que “los convenios que promueve la OIT nos ponen en una suerte de parálisis, ante el dogma deshumanizante de la erradicación del trabajo infantil”. Como resultado del diálogo, los movimientos participantes del Foro sentaron una posición sobre el tema: “Sin una reflexión crítica ni revisión de paradigmas, la OIT se empeña en seguir jugando con la vida de millones de niñas, niños y adolescentes trabajadores haciendo oídos sordos a sus reclamos de políticas públicas que protejan sus derechos”, señala la Declaración final del Foro, que plantea como un gran objetivo unificador de las luchas de los movimientos sociales la idea de GLOBALIDAD LA DIGNIDAD. En concreto, los movimientos sociales presentes se comprometieron a defender y promover el protagonismo de las niñas, niños y adolescentes trabajadores y su reconocimiento como sujetos políticos y sociales.

2018-07-09T02:53:35+00:00 26/06/2018|Participación de niños, niñas y adolescentes.|