SOCIEDAD CIVIL SALVADOREÑA UNIDA PARA ELIMINAR EL CASTIGO FISICO CONTRA LA NIÑEZ

LA DISCIPLINA POSITIVA, UNA NUEVA OPCIÓN EN LA CRIANZA DE NUESTRAS NIÑAS, NIÑOS Y ADOLESCENTES

Cada 25 de abril se conmemora el Día Internacional contra el Maltrato Infantil, y es importante destacar que en América Latina y el Caribe sólo 10 países han prohibido el castigo físico. En El Salvador se está haciendo incidencia sobre el gobierno para lograr un cambio en la ley y así los niños y niñas estén protegidos frente al castigo físico.

Un grupo de organizaciones de sociedad civil en conjunto con el Comité para la Prohibición del Castigo Físico y Trato Humillante, promueven la solicitud ante la Asamblea Legislativa de dar cumplimiento a las observaciones que han hecho a la Ley Lepina, en su artículo 38, y al Código de Familia.

Parte del art. 38 señala: “Las niñas, niños y adolescentes deben ser tratados con respeto a su persona e individualidad y no pueden ser sometidos a castigos corporales, psicológicos o a cualquier otro trato ofensivo que atente contra su dignidad, sin perjuicio del derecho de la madre y padre de dirigirlos, orientarlos y corregirlos moderada y adecuadamente”.

Mientras tanto, las organizaciones están creando una propuesta para introducir la disciplina positiva y capacitar a las personas que comparten tiempo con las niñas y niños tanto en los hogares como en centros educativos. La Disciplina Positiva es un modelo alternativo de crianza, que está basado en el respeto a los niños y niñas, la comunicación efectiva de acuerdo a las etapas de crecimiento y la enseñanza de habilidades y competencias a largo plazo.

Con relación a estadísticas, en el 2018, El Salvador recibió 15.000 denuncias de las cuales 12.284 fueron de casos de niñas y niños víctimas de violencia en sus hogares. Los menores de edad sufrieron golpes y castigos por parte de sus padres causando daños tanto físicos como psicológicos.

Mayra de Alejandro, representante de FUNDASIL señala que: “Los padres quieren a sus hijos y los desea educar bien, pero al momento de castigar los padres lo hacen cuando están muy enojados o estresados. “No es lo mismo un papá que está contento y el niño quiebra algo, a un papá que está alterado por el tráfico, por el trabajo, por problemas económicos, entonces lo que hace es desahogarse con el niño”.

Por lo tanto, es importante que la sociedad civil se una e impulse un cambio en las leyes, por el bien y protección de las niñas, niños y adolescentes de El Salvador.