Gobierno Regional de Huánuco implementará Estrategia Piloto de Prevención de la Violencia Sexual contra Niñas y Adolescentes

Huánuco, 20 de agosto de 2019.- Activar el sistema de protección frente a la violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes no sólo debe ser cuando ya se tiene una víctima, sino cuando se detectan las situaciones de riesgo para prevenir que estos delitos ocurran o se agraven. Es por ello que el Gobierno Regional de Huánuco acaba de incorporar en su gestión un Modelo de Prevención y Protección Integral de niños, Niñas y Adolescentes ante la Violencia Sexual”, construido de manera intersectorial (Estado, Sociedad Civil y Comunidad) en Huánuco durante estos últimos tres años, a través de los proyectos implementados por Save the Children y Paz y Esperanza en esta parte del Perú.

“El Modelo tiene 4 componentes, la Formación y Gestión de Conocimientos, el Facilitar la Articulación Intersectorial y Comunitaria, la Comunicación y Sensibilización y la Incidencia; que apuntan a que si fortaleces las capacidades y competencias de todos los actores involucrados en la protección de la niñez y adolescencia para hacer prevención, desde procesos de formación con enfoque de género y el Principio del Interés Superior del Niño, Niña y Adolescente de manera sostenida, acompañándolos para que pongan en práctica los conocimientos y competencias adquiridas en las formaciones, facilitando los espacios de coordinación intersectorial y comunitaria, para implementar intervenciones que identifiquen, y sobre todo, que enfrenten articuladamente los factores de riesgo para mitigarlos o eliminarlos antes de que ocurra la violencia sexual, manteniendo en la agenda pública la importancia de enfrentar las causas que generan, motivan y mantienen esta forma de violencia de género contra las niñas y las adolescentes para cambiar -a través de la reflexión y sensibilización- los valores sociales y tradiciones dañinas que sostienen una perspectiva machista del ejercicio de la sexualidad, y manteniéndolo también dentro de la agenda política y presupuestaria de los gobiernos locales para impulsar estas estrategias en reducir o eliminar estos riesgos y factores detonantes, tendremos una ciudad y comunidad más seguras sin violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes cuando están en las casas, en la escuela, en las calles o cuando usan Internet”, menciona Eysler Nieto Ferrer, Director de la Oficina de Paz y Esperanza en Huánuco.

“Hay muchos factores que predisponen a una mayor vulnerabilidad en niños, niñas y adolescentes a sufrir alguna forma de violencia sexual, por ejemplo, el que vivan en entornos machistas y autoritarios donde la perspectiva de la sexualidad se ha enfatizado en ver como objeto sexual principalmente los cuerpos femeninos, hará que manifiesten conductas sexualizadas/erotizadas o tengan dificultades para relacionarse de manera saludable y significativa (aislamiento, acomodación al sometimiento o mucha timidez) lo que es aprovechado por los agresores sexuales para abusar a través de la manipulación, engaño o amenaza; pues hay que recordar que un agresor sexual es cualquier persona que decide aprovecharse de una situación de vulnerabilidad o desprotección para abusar. Para este factor de riesgo como tantos otros (el que sufra abandono emocional y maltrato constante, frecuente “amigos/as” con conductas riesgosas a delinquir, presencia de bares u otros establecimientos similares que no cumplen con la legalidad, o de negocios ilícitos cerca de donde vive o de su escuela, etc.) se deben generar estrategias de intervenciones articuladas entre los actores del Estado, Sociedad Civil y comunidad para verdaderamente proteger a niños, niñas y adolescentes y prevenir de la violencia sexual antes de que acurra o se agrave; pero si los actores a intervenir no saben cómo hacerlo ante estos factores de riesgo, o quieren hacerlo pero están solos y no hay coordinaciones entre los servicios para una atención de calidad, o la comunidad sigue tolerando estos comportamientos inadecuados o los gobiernos locales no priorizan la atención frente a este problema, será muy difícil hacer prevención, por eso el Modelo busca establecer estos 4 componentes”, explica Nieto Ferrer.

“Si un docente, un personal de salud, un gestor de programas sociales como Juntos, o un vecino o vecina identifica a una adolescente de 13 años, que vive con su mamá, sus 3 hermanitas menores y su padrastro autoritario, que manifiesta discursos y conductas sexualizadas machistas, que además maltrata frecuentemente a su madre y participa de actividades ilegales y hasta delictivas en la zona periurbana donde viven; este actor debería recurrir al CEM o a la Demuna para coordinar acciones articuladas en esta familia y el vecindario para proteger a la adolescente y sus hermanitas menores. El docente podría coordinar con tutoría o el mismo tomar unos minutos de su clase para dar pautas de lo que significa la masculinidad y feminidad saludable y sin violencia; asimismo, solicitar a la psicóloga del centro de salud del lugar, al CEM y la Demuna a que fortalezcan el entorno social (familia, barrio, comunidad) de la adolescente a través de programas de prevención de violencia sexual que cuestione y enfrente la perspectiva machista de la sexualidad incorporando el enfoque de género, ciudadanía digital, familias saludables. El CEM podría coordinar intervenciones de los programas sociales del MIDIS. También podrían coordinar con la junta vecinal para que se solicite a la municipalidad mejoras en su zona para generar espacios seguros sin presencia de bares y negocios ilegales o hasta cabinas de internet informales, más espacios de recreación, más vigilancia con el Serenazgo, la Policía y el barrio organizado, y junto con la Dirección de Vivienda, Construcción y Saneamiento mejorar el alumbrado público, el acceso a agua y desagüe, etc.; de esta manera cada actor de prevención del Estado y Sociedad Civil, desde sus funciones y espacios, acompañar a la adolescente y la familia, para fortalecer sus redes de soporte y habilidades sociales; y así para cada situación de riesgo identificado”, añade Nieto Ferrer.

Las guías operativas y demás herramientas (manuales, módulos de los programas de formación, mallas curriculares de diplomados, cartillas, historietas, estudios, afiches, stickers, etc.) para operativizar el Modelo fueron entregados al Gobierno Regional de Huánuco en una ceremonia pública de transferencia como parte del cierre y devolución del Proyecto “Eliminando la Violencia Sexual contra niños, Niñas y Adolescentes en la Región Huánuco en Perú” financiado por la Unión Europea y el Gobierno de Suecia, donde se recalcó que cada componente tiene estrategias e intervenciones a implementar que el Gobierno Regional de Huánuco, desde su Gerencia de Desarrollo Social, en articulación con los gobiernos locales, direcciones regionales, universidad, servicios descentralizados de los ministerios y órganos del sistema de justicia lo llevarán a cabo a través de la Estrategia Regional Creciendo Juntos del Gobierno Regional de Huánuco, incluidas en 3 Ventanas de su aplicativo (VENTANA 5: VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y LOS INTEGRANTES DEL GRUPO FAMILIAR; VENTANA 9:  EMBARAZO ADOLESCENTE; y VENTANA 6:  ADOLESCENTES Y JOVENES), las cuales cuentan con indicadores que medirán la funcionabilidad del Modelo.

Y es que el Modelo antes de ser transferido fue validado al lograr que 234 prestadores de servicios públicos de prevención (del sector Educación, Salud, Demunas, Cem, programas sociales del Midis, etc.), 108 operadores de justicia, 113 mujeres integrantes de Organizaciones Sociales de Base (OSBs) y, 95 adolescentes organizados fortalezcan sus capacidades y competencias para identificar los factores de riesgo de violencia sexual desarrollando acciones de prevención, además de detectar, referir, acompañar y atender, según sus funciones, casos de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes; lo que se tradujo en que 209 niños, niñas y adolescentes en riesgo de sufrir violencia sexual sean referidos al sistema de protección para realizar intervenciones que mitiguen esos riesgos y, que 531 niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual sean atendidos por los operadores del sistema de justicia (consiguiendo 133 acusaciones formalizadas para iniciar juicios orales en cada uno de estos casos y 63 actuaciones de Prueba Anticipada para evitar revictimizaciones durante todo el proceso de judicialización). Además, que 28 Organizaciones de la Sociedad Civil, 8 líderes de opinión y 36 autoridades se pronuncien públicamente ante el problema de violencia sexual contra niños, niñas y adolescentes; que se presenten 12 propuestas para la exigibilidad del cumplimento de los derechos de los niños, niñas y adolescentes víctimas de violencia sexual y por mayor prevención frente a éste problema, en instancias locales, nacionales e internacionales; que se alcance a 1,759 niñas y adolescentes mujeres y 1,705 niños y adolescentes varones de 98 instituciones educativas del departamento de Huánuco a través de los talleres de réplica que realizaron todos los participantes formados por el proyecto; y, de alcanzar indirectamente a más de 200,000 niños, niñas y adolescentes a través de las campañas de difusión y sensibilización en redes sociales como Facebook y Youtube.

“El presente Modelo está basado en evidencias generadas por estudios y evaluaciones que con los proyectos implementados con Save the Children hemos realizado durante estos años, evidencias muy similares a las que se están generando en todo el mundo para saber qué funciona para enfrentar la violencia contra la niñez y adolescencia, como la que desarrolló la Alianza Global para Terminar con la Violencia contra la Niñez y Adolescencia en su Paquete INSPIRE, y a la que nos hemos alineado con estrategias adecuadas a las particularidades que requiere enfrentar específicamente la violencia sexual contra la niñez y adolescencia”, puntualizó Nieto Ferrer.