Las niñas pueden hacer grandes cosas

Los Estados deben invertir en la niñez porque finalmente esa inversión va a beneficiar al país, y para hacerlo de la manera correcta las niñas y la sociedad civil deben estar en el corazón de este proceso.

Mi nombre es Keren y vivo en el distrito de Villa El Salvador en Lima, Perú. Curso el cuarto año de secundaria en la escuela Jesús de Nazaret de Villa el Salvador. Esta semana tuve la oportunidad de viajar a Nueva York para presentar cómo trabajamos el presupuesto participativo y la importancia de la inversión en la niñez en el marco de las actividades de Naciones Unidas por el Día Internacional de la Niña. Esta experiencia fue muy buena para mí, me siento mucho más fortalecida y he aprendido mucho en este viaje. Lo más importante fue demostrar que las niñas podemos hacer grandes cosas.

En mi país cada escuela tiene su organización estudiantil, llamada Municipio Escolar. Cada año, son elegidos de manera democrática siete estudiantes como representantes de todos los y las estudiantes de la escuela, teniendo como principal autoridad a la alcaldesa o al alcalde escolar.

Ser alcaldesa cambió mi vida, principalmente mi manera de ver las cosas.  Esa experiencia me ha permitido desarrollar liderazgo, tomar decisiones asertivas, implementar prácticas democráticas en mi escuela y brindar bienestar a quienes representamos, sin pensar en intereses propios. En mi país y en muchos otros, esto es lo que hace falta, líderes y autoridades que busquen el bienestar de quienes representan.

Las personas adultas frecuentemente piensan que las y los adolescentes no somos capaces de plantear soluciones que respondan a problemas. En mi escuela desde el Municipio Escolar hemos demostrado que sí podemos, y que somos autoridades capaces de resolver diferentes problemas que aquejan a nuestros compañeros y compañeras, y a la vez contribuimos a la formación de buenos ciudadanos.

Para que un problema se resuelva el financiamiento es primordial. Desde el Municipio Escolar hemos aprovechado los presupuestos participativos del gobierno local, que proporciona recursos para llevar adelante proyectos presentados por estudiantes, organizados mediante su Municipio Escolar.

El presupuesto participativo es una forma en la cual la comunidad plantea sus iniciativas para enfrentar necesidades, y las propuestas contribuyen a resolver un problema. Este mecanismo implica competir con propuestas de otros municipios escolares pues los recursos son escasos y deben ser priorizados. Nuestro mayor logro es haber ganado ese presupuesto tres veces consecutivas.

Durante este viaje pude reunirme con el Embajador de la Misión Permanente de Guatemala en Naciones Unidas, el Embajador de la Misión Permanente de Brasil, el Asesor Técnico de la Misión Permanente de Perú, el Presidente del Comité de los Derechos del Niño y a muchas otras personas.  Durante el evento organizado por Save the Children, CEDECA Ceará, Acción por los Niños y EQUIDAD Perú, y otras organizaciones, presentamos cómo está experiencia mejoraba la vida de los niños y niñas, recalcando cómo invertir con la participación de los niños y niñas no solo era valioso para ellos y ellas, sino también para los Estados. Creo que mi participación logró un impacto positivo en las personas que pudieron escuchar de mi experiencia porque los embajadores nos felicitaron y animaron a continuar con este trabajo.

También fui parte de un panel de UNICEF y PLAN Internacional sobre cómo se representaba a las niñas en los medios de comunicación con Anxhela, una líder adolescente de Albania, Avanti Nagral, una artista pop de India y Lisa Russel, una directora de películas. Aprendí mucho de estas chicas, que están incidiendo por una mejor representación de las mujeres y las niñas desde sus roles.

Otro evento en el que participe fue Bridge the Gap organizado por Save the Children, que consistía en cruzar el puente de Brooklyn por la educación de las niñas y tuve oportunidad de compartir con dos niñas de Albania y de Malawi.

Finalmente asistí al evento Girls Speak Out 2019 en el que a través del teatro se mostró la situación de las niñas alrededor del mundo, este evento me impactó porque yo conocía la realidad que viven las niñas en otros países, pero escuchar como expresaron sus historias me hizo ponerme en su lugar y sentir su dolor y alegría. Esto ha dejado una huella en mí y creo que esas experiencias que afectan a las niñas en otros países deben cambiar.

Ahora que ya estoy en mi país, quiero involucrarme más en el Municipio Escolar, continuar participando y brindando apoyo a los nuevos miembros en lo que necesiten. En mi escuela todo el mundo me ha preguntado sobre el viaje, también se ha proyectado el video en el que participé a mis compañeros y compañeras, y están súper entusiasmados porque en el video sale la insignia de nuestra escuela. Ahora ellas y ellos le están dando mucha más importancia al municipio escolar y están entendiendo que si trabajamos juntos podemos lograr muchas cosas.

Pronto habrá un congreso en mi comunidad en el que invitarán a varias escuelas incluidas la mía donde dos compañeros van a hablar sobre los logros del Municipio escolar y van a mencionar mi participación en Nueva York. Yo también iré a este evento para apoyarles y estaré presente en la sección de preguntas. Además, participaré en un programa de televisión por cable con la Ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables de Perú y conversaremos sobre los problemas que afectan a los niños y las niñas en mi distrito, como por ejemplo la violencia e inseguridad ciudadana.

Nunca olvidaré esta experiencia porque siento que ha fortalecido mi liderazgo y lo ha llevado a otro nivel. He pasado de representar a mis amigos y amigas, y a mi escuela, a representar la voz de los niños y niñas en Perú.

Me gustaría que por un momento se pongan en el lugar de las niñas; nosotras tenemos muchas más barreras que los chicos para acceder a puestos de liderazgo, imagina ahora ser una niña indígena que vive en una zona rural, para ellas es mucho más difícil ejercer su derecho a participar y alzar su voz.

Invertir en niñas, y que las niñas sean líderes, no solo va a lograr que más niñas se integren y participen, sino que ellas van a trabajar por el bienestar de sus comunidades. Eso no tiene pierde, las niñas y niños somos el futuro, seremos los ciudadanos y ciudadanas del mañana y seremos quienes tomaremos las decisiones de aquí a unos años. Los Estados deben invertir en la niñez porque finalmente esa inversión va a beneficiar al país, y para hacerlo de la manera correcta las niñas y la sociedad civil deben estar en el corazón de este proceso.