POEMA “La lucha de una gigante”

Milagros, una adolescente activista y miembro del Molacnats (Movimiento Latinoamericano de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores), participó en el evento paralelo “Generación Igualdad: Responsabilidad para las adolescentes” en la Comisión sobre el Estatus de la Mujer 66, compartiendo el poema “La lucha de una gigante” sobre el liderazgo de las niñas.

Rimaykullaykichik qalayllaykichik kay NNATs  America Latina nisqan sutimpi (Reciban un saludo de parte de los NNATs de América Latina).

Es un honor poder hablar aquí en representación de mis compañeras y compañeros.

Soy Milagros la delegada latinoamericana del Movimiento Latinoamericano y del Caribe de Niños, Niñas y Adolescentes Trabajadores (MOLACNATs), tengo 17 años y soy protagonista desde los 14 años. En esta ocasión voy a recitar el poema titulado “La lucha de una gigante”, de autoría propia, que tiene como tema el liderazgo de las niñas.

Tenía 8 años cuando por pequeña no me dejaron hablar, luego teniendo 14 tampoco podría opinar.

Mi corazón se agitaba como las banderas que exigen libertad, no lo puedo evitar, necesito opinar.

Necesito defender eso que los adultos llaman “derechos”, esos que son míos pero no me los dan.

Dentro de mí, una pequeña llama se encendió. Inició la lucha de una semilla que ahora es una rosa, que florece donde la ternura la necesite.

Mi lucha, tu lucha, nuestra lucha invisible toma forma en estos tiempos, donde nuestras compañeras son maltratadas, explotadas y asesinadas.

Pero ahora somos muchas y vendrán muchas más. Nos hemos organizado y estamos en movimiento. Nuestra vida es nuestra, es nuestro momento.

Compañeras alcemos nuestras voces y escribamos un nuevo contrato social, qué guie a nuestras amigas en la búsqueda y construcción de una sociedad con igualdad.

Por eso que vivan las niñas del campo y la ciudad.

Que las salas del parlamento

Donde se habla de mi cuerpo

Sean nuestras por derecho

Porque nada sobre nosotras sin nosotras

Niña y adolescente que me escuchas fortalece tu valentía que juntas nos encontraremos luchando y conspirando con garra, ternura y sororidad para la defensa de nuestro futuro y presente.

¡Puririsun ñawpaqma! (Sigamos adelante. Gracias).